Los escándalos de corrupción que más han dañado la imagen de Colombia

Carrusel de contratación

El estado colombiano perdió más de 2,2 billones de pesos, mediante irregularidades en la contratación pública para la construcción de la III fase del Transmilenio calle 26, siendo el protagonista de esta historia el Grupo Nule, conformado por los hermanos Manuel y Miguel Nule y su primo Guido Nule. En este escándalo de corrupción se vieron involucrados también concejales y el entonces alcalde de Bogotá, Samuel Moreno Rojas.

Estas contrataciones fueron adjudicadas en el año 2007 al Grupo Nule, a pesar de no tener soporte financiero, ni infraestructura organizativa, ni experiencia en obras de tal envergadura, gracias a sus contactos en el gobierno a través del padre de Miguel y Manuel Nule, quien fue gobernador del departamento de sucre y del padre de Guido Nule, ministro y político liberal. Fueron condenados a 14 años de prisión y hoy dos de ellos gozan del beneficio de arresto domiciliario como medida humanitaria.

Odebrecht

Este caso afectó a varios países latinoamericanos. Consistió en el pago de millonarios sobornos por parte de esta empresa brasileña, en el caso de Colombia se habla de 11 millones de dólares, para obtener preferente adjudicación de contratos de obras públicas, con lo cual Odebrecht obtuvo jugosas ganancias que se calculan alrededor de 50 millones de dólares, aparte de sobregirar los costos de dichas obras y entregarlas inconclusas.

Las contrataciones más relevantes adjudicadas a Odebrecht fueron La Ruta al Sol II, las obras de navegabilidad del Río Magdalena y la adición al tramo Ocaña-Gamarra. Esta irregularidad ocurrió durante el gobierno de Álvaro uribe Vélez, descubriéndose en el año 2015,  siendo apresados el exsenador Otto Bula y el exviceministro de ese entonces Gabriel García, señalados como principales responsables. Se estima que este hecho afectó el 4% del Producto Interno Bruto de Colombia.

 

Agro Ingreso Seguro

Este escándalo de corrupción ocurrido durante el mandato de Álvaro Uribe Vélez, con la participación activa del entonces precandidato presidencial Andrés Felipe Arias (alias Uribito), bajo la premisa de impulsar el crecimiento y competitividad de la agricultura de manera equitativa crean el programa Agro Ingreso Seguro (AIS), mediante el cual el campesino se postulaba para obtener subsidios a cambio de usar sus tierras.

No obstante, los subsidios nunca llegaban a los humildes campesinos, sino que por el contrario caían en manos de reconocidos hacendados y empresarios, quienes además de manera fraudulenta y astuta le sacaban el máximo provecho al programa, dividiendo sus grandes terrenos en lotes que hacían pasar por propiedad de sus familiares a los fines de obtener mayor cantidad de subsidios, ocasionando el costó a la nación de más de 12 mil millones de pesos.

 

REFICAR

Para modernizar la planta de Refinería de Cartagena (REFICAR), el presidente Uribe decidió en 2007 la venta del 51% de las acciones a una empresa suiza: GLENCORE, que a pesar de haber ganado el proceso de licitación, no tenía  experiencia en la construcción de este tipo de obras, que sin haber alcanzado un nivel aceptable de ingeniería y argumentando crisis financiera, se retiró en el año 2009, abandonando la obra y cobrando indebidamente 590 millones de dólares.

GLENCORE, al comenzar el proyecto contrata a la empresa CBI, quien tampoco tiene experiencia en construcción de refinerías. ECOPETROL, ante la salida de GLENCORE,  comete el grave error de continuar con el contrato con CBI, adicionando a esto el cambio inusual de la modalidad de contrato de llave en mano con costos fijos a costos reembolsables ilimitados, con lo cual se disparó el costo de la obra de 3.777 millones de dólares a más de 8 mil millones de dólares.